Astros con nombre balear

Entrevista al dr. Salvador Sánchez
[ENKI, primavera 2016. Versión extendida]

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Todas las fotografías astronómicas © Gian Paolo Candini <(informaciones técnicas al final del artículo).

Fue una casualidad cósmica; conocer al doctor Salvador Sánchez (Inca, 1956) precisamente el día de la Candelaria, en que los astros dibujan un enorme ocho luminoso con los dos rosetones de La Seu de Palma, no estaba planeado. Y, sin embargo, ¿qué mejor ocasión para entablar conversaciones astronómicas con un experto en Ciencias Planetarias y director del Observatorio Astronómico de Mallorca (OAM)?

Desde el momento en que Salvador pisó el Planetario Humboldt en Caracas de la mano de su padre, su mirada se quedó prendada del cielo. “Yo me metí a esto por vocación,” declara, una vocación que ha perseguido por senderos tortuosos hasta posarse sobre Costitx, donde hoy se yerguen las cúpulas blancas del OAM, junto a la herrumbrosa bóveda del planetario.

Frente a un café largo, desgranamos las andaduras del Observatorio, que cumple sus primeros veinticinco años de vida el próximo 21 de mayo. Se trata de un cumpleaños importante, y el OAM se pone de largo para la ocasión, con actividades especiales e incluso una renovación de su página web…

Aina | Este año es especialmente significativo para el OAM, y parece que estáis en plena efervescencia, con muchas novedades a la vuelta de la esquina…

Salvador | Sí, sí, este año inauguramos un producto en inglés de turismo de estrellas, Enjoy the Universe. Y estamos preparando un especial de observación planetaria durante la quincena de nuestro aniversario, en el que se podrán observar la Luna, Júpiter, Marte, posiblemente Venus… De cara al solsticio de verano y hasta agosto, en cambio, observaremos el asteroide Llull al telescopio.

Coincidiendo precisamente con el Año Llull en que se celebran 700 años de su muerte…

En el ’97 nosotros ya le dimos ese nombre a un asteroide de 14 km de diámetro. Se cumplían entonces 700 años de la publicación en París de su Tractatus Novus de astronomia.

Una curiosidad: ¿cómo se decide qué nombre dar a un objeto celeste?

¡Buena curiosidad! Mira, si tú y yo descubrimos un asteroide, y la órbita es buena, nos dan un número; entonces, tenemos diez años para proponer un nombre a la Unión Astronómica Internacional (IAU). Si lo aceptan, al cabo de unos meses nos llegará la confirmación. Si no lo hacen, puedes proponer una alternativa.

¿Qué razones puede haber para que te tumben un nombre?

No puede parecerse a otro preexistente; por ejemplo, no podemos ponerle ‘Ciutat de Mallorca’, porque ya hay un asteroide llamado Mallorca. Y no puedes usar nombres de religiosos; tampoco de políticos, a no ser que hayan pasado más de 100 años desde su muerte.

Los bautizos de asteroides, cuenta Salvador, no hay que tomarlos a la ligera. Y si te dedican uno, conviene hacer acto de presencia para que te lo entreguen oficialmente: si la suerte depende de los astros, no conviene enemistarse con ellos, por si las moscas.

La utilidad principal de la detección y seguimiento de asteroides es…

La prevención. Por ejemplo, el asteroide Duende, que tiene el récord de cercanía a la Tierra, 27.000 km, lo descubrimos nosotros. Fue un shock para los americanos no haberlo descubierto ellos —¡ sino unos españoles!—, y se pusieron las pilas. En estos momentos tienen en marcha tres proyectos de seguimiento de asteroides (Catalina Sky Survey, Pan-STARRS, y ATLAS)… A día de hoy, el cielo está patrullado y rastreado por telescopios americanos.

¿Qué otras líneas de investigación tenéis abiertas en el OAM?

Sobre todo asteroides, cometas, supernovas. Pero en estos momentos todo está prácticamente en pausa por falta de medios. Estamos preparando un dossier en la web con todos los descubrimientos oficiales que hemos hecho, pero de momento nos centraremos en el turismo y la divulgación. Hay que sobrevivir.

Son tiempos difíciles para la ciencia…

España es el peor país para la ciencia, y dentro de las comunidades, Baleares está en la cola del I+D+i. Hay buenos investigadores, de hecho dos proyectos multimillonarios aprobados recientemente, LISA Pathfinder y Sentinel Satellites, están liderados por investigadores españoles, pero que trabajan fuera de España.

Si pudieses pedir un deseo al genio de la lámpara para mejorar la situación de la ciencia, sería…

Que se implementase por fin el Plan de Ciencia y Tecnología; está bien redactado, pero hasta ahora no se ha cumplido nunca. Y la burocracia, es una auténtica plaga.

Pero en el OAM no sólo hay investigación, sino que también prestáis mucha atención a la divulgación, y a la labor con escuelas.

Desde su misma constitución, consideramos que la divulgación era tan importante como la investigación. Tenemos actividades con escuelas cada día; a los chicos les encanta venir, y los profesores tienen mucho interés. Tenemos un taller de astronáutica, y podemos lanzar cohetes de aire a más de 100 metros de altura.

¿Y colaboráis con la UIB?

Sí, sí, de hecho van a salir cursos para todos los públicos de introducción a la astrofísica y a la astronomía; su duración es de 30 horas, y pueden convalidarse en ECTS como formación.

En los tiempos que corren, los urbanitas no somos muy conscientes de depender de las estrellas y de los ritmos naturales que eran fundamentales para nuestros antepasados. Este analfabetismo estelar, ¿ha conllevado la pérdida de algo?

No, mira, yo creo que no. Hoy hay aplicaciones de móvil que te enseñan el cielo al momento, tanto para Android como para iPhone. Y las ciencias del espacio, astronomía, astronáutica… cada vez gustan más a la gente. Además, hoy el mundo está muy ligado, las conexiones son muy fáciles. Puedes pedirle a los astronautas de la ISS que saquen una foto de tu región cuando pasen por encima, y te la envían con un tweet. Puedes seguir la música que escuchan en tiempo real; si tienes alguna sugerencia la puedes enviar, y de repente te encuentras con que suena Ossifar en el espacio. Les pedimos una foto de Mallorca de noche, y nos la han enviado.

Salvador me la enseña en la pantalla de su móvil rojo. Aunque chiquitita, la isla se ve tan iluminada, que prácticamente hay que ponerse gafas de sol para mirarla. A todas luces se trata de un tremendo despilfarro de energía, que se traduce en lo que quizás sean las toneladas de CO2 más estúpidamente derrochadas del universo: pues no sólo contribuye al efecto invernadero, sino que también nos emborrona el azul nocturno tachonado de estrellas. Según cuenta Salvador, cada habitante de la hermana mayor de las Baleares emite unas 10 toneladas de CO2 anuales (el doble de la media europea)… de las que una tonelada es debida a la contaminación lumínica, pese a que ello esté prohibido por ley ¡desde 2005!

Y claro, para un observatorio astronómico, tanta luz debe de empeorar la calidad de las imágenes…

De hecho, en estos momentos, los telescopios que tenemos activos están en el Teide, no aquí.

Sin embargo, y pese a que no tengamos centinelas celestes en activo, me da la sensación de que la realidad del OAM no puede abarcarse sólo con la imaginación, sentada en una cafetería, por muy interesante que sea la conversación con su director: tengo que ir a verlo con mis propios ojos, a respirar el aire nocturno cuajado de estrellas (aunque la contaminación lumínica me lo ponga difícil).

Por ello, al cabo de pocos días pongo rumbo al epicentro astronómico de la isla…

Anochece en Costitx. Mientras la luz gotea y se escurre del cielo por la línea del horizonte, la silueta de la cúpula del planetario se recorta en el azul aterciopelado, susurrando historias de cohetes, exploraciones espaciales, superficies de planetas extraños. Herrumbre, roca y arena.

Costitx se fía de los avances espaciales para ser localizada: sin GPS, no hay cartel que indique la salida desde Inca. Tampoco el Observatorio anuncia su existencia en las vías transitadas cercanas: hay que adentrarse a propósito en la carretera estrecha que lleva de Costitx a Sencelles para tropezarse con la primera señal.

Llegamos sin percances al parking con su almendro en flor; el lugar está prácticamente desierto. Sólo aparece, de vez en cuando, algún convecino con sus perros.

Al cabo de un rato, Salvador me abre la puerta con sus andares de elfo sonriente, pasa, pasa... Esta noche viene un grupo al Observatorio, así que tendré que morderme la curiosidad para no robarle demasiado tiempo con mis preguntas.

No recuerdo haber estado nunca aquí... es un lugar precioso. Pero, ¿cómo se os ocurre la idea de fundar un Observatorio Astronómico en Mallorca?

Pues la idea ya aparece en 1977, yo fui uno de sus promotores iniciales… en la biblioteca municipal de Inca teníamos una serie de informes, realizados en los años 60, por parte de alemanes, ingleses, belgas… que vinieron aquí con telescopios portátiles para ver cómo estaba el cielo. La conclusión unánime de aquellas prospecciones fue que el cielo era bueno, pero que no convenía montar un observatorio grande en la isla porque había demasiada humedad. Entonces pensamos, “Bueno, podríamos hacerlo nosotros…”. Y así nació la idea.

¿Y cómo terminó emplazado aquí, en Costitx?

Cuando nos aprobaron el proyecto, tuvimos que encargarnos de decidir dónde lo montábamos, así que nos fuimos con los mapas militares hacia el Pla: la zona de Inca, Sineu, Sencelles… llegamos a Lloret, y desde allá nos adentramos por un camino entre fincas hasta encontrar una que nos gustó mucho, Ca’s Metge. Al ir a preguntar al ayuntamiento, nos dijeron que ya no pertenecía a Lloret, sino que era una punta del municipio de Costitx. Y así, tras muchas peripecias, terminamos aquí.

Ya orientasteis la búsqueda por el Pla… ¿por qué? ¿Cuáles son las condiciones para establecer un observatorio astronómico?

Hay dos condiciones principales: la transparencia de cielo, y la estabilidad del aire: las capas de aire tienen que estar lo más quietas posibles. Claro que esto, en Mallorca, es un arma de doble filo, porque aire quieto significa humedad, y la humedad puede dañar el instrumental; pero si el telescopio está cerrado y puedes protegerlo con calefactores, resistencias suaves, y tretas parecidas, puede solventarse el problema.

Las cúpulas blancas vinieron primero; el planetario gattaca-iano es posterior, siendo inaugurado en abril del 2003.

La sala que se abre nada más cruzar el lindar de la puerta del planetario alberga desde 2007 una exposición permanente de meteoritos, con un suelo tan limpio que las baldosas parecen espejos. Acostumbrada como estoy a las grandes extensiones de los jardines botánicos, una exposición tan compacta se me antoja pequeña, pero pronto me sacarán de mi equivocación: Salvador me comenta con orgullo mal disimulado que es una excelente colección, muy completa, con piezas de origen tanto lunar como marciano.

Probablemente esta sea una pregunta un poco tonta, pero, ¿exactamente qué diferencia hay entre asteroides, meteoritos…?

Los llamamos asteroides cuando están en el espacio; meteoros cuando entran en la atmósfera terrestre, y meteoritos cuando, además de entrar en la atmósfera, no se consumen sino que llegan a impactar contra la superficie. Estos astros pueden clasificarse según sea su composición, y diremos que son metálicos, rocosos, o mixtos.

¿Y qué te parece la idea de explotar los recursos espaciales, por ejemplo para extraer minerales raros...?

Ah, sí, eso es factible, pasará seguramente… a día de hoy tampoco hay forma de impedir que pase. Pongamos por ejemplo que tú y yo nos asociamos y montamos una compañía; tú has trabajado en la NASA anteriormente y tienes contactos, y yo estoy bien situado para conseguir el instrumental y los inversores que nos apoyen. Entonces tú me comentas que se sabe que en la Luna, podría encontrarse litio cerca de este cráter, y nos proponemos montar una misión robótica de prospección para ver si sería económicamente factible explotarlo. Conseguimos financiación por valor de 500 millones, y allá que vamos. Entonces resulta que encontramos el litio, bien, pero al cabo de poco llega una empresa rusa que coloca sus aparejos junto a los nuestros, haciéndonos la competencia. Entonces podemos negociar entre empresas, para poner límites y repartirnos el cráter.

Como un Tratado de Tordesillas, solo que entre entidades privadas en lugar de imperios, y en lugar de repartirse la Tierra, nos repartimos el espacio…

Exactamente. Porque la ONU dice que el espacio es libre y de todos, pero Obama ha declarado que cualquier americano puede explotar los recursos espaciales, y a ver quién lo impide…
Bien, pongamos que, a continuación, nos proponemos ver si podríamos extraer recursos de algún asteroide. El Duende, por ejemplo, no sería un mal candidato: es pequeñito, metálico, sería fácil capturarlo…

Pero, ¿cómo se captura un asteroide?

Muy fácil: lo llevo a una órbita geoestacionaria*, una vez ya has confirmado que vale la pena explotarlo. Los asteroides que son mejores candidatos para estas prospecciones tienen órbitas que se mantienen siempre más o menos cercanas.

*banalizando el término, es una órbita circular alrededor de la Tierra; para más información, pinchar aquí.

Es decir, que no nos vale un asteroide que se acerca mucho a la Tierra durante un tiempo, pero después se aleja mucho…

Correcto. Si la sonda que nuestra empresa ha enviado al asteroide encuentra algo de valor, como por ejemplo diamante, entonces contemplaremos la posibilidad de sacarle provecho. Pero claro, ello significa más dinero… y podemos llamar a nuestros amigos los rusos, con los que nos habíamos repartido el cráter en la Luna, y proponerles una empresa conjunta para explotar los recursos del asteroide. Todo esto tarde o temprano pasará.

Exposición permanente de meteoritos en el OAM.

Para alguien que jamás había considerado el espacio exterior como recursos, la idea de empresas (y naciones) repartiéndose el espacio como quien divide un pastel impresiona un poco. Salvador no parece en absoluto preocupado, quizás porque es un optimista redomado (me da esa sensación), o tal vez porque se atiene al viejo dicho de que “no debes preocuparte de lo que no puedes ocuparte”.

Se me termina el tiempo, y aún me dejo preguntas en el tintero. Las hay tremendamente intrascendentes (¿qué opina de películas y series como ‘El Marciano’, o ‘La guerra de las galaxias’, o incluso ‘The Big Bang Theory’, en las que el espacio está muy presente? En general, ¿el cine ayuda a transmitir ‘buena ciencia’ a quienes engullimos las pelis, o hace un flaco favor a quienes se dedican profesionalmente a este mundo, esparciendo ideas erróneas al respecto?). Otras, en cambio, son más serias o incluso filosóficas (la paradoja de Fermi, o el uso del espacio exterior o del Sol como incinerador de residuos…).

Salvador lanza una risa al preguntarle apresuradamente sobre la paradoja de Fermi. "Si se llama ‘paradoja’, es por algo," sonríe, manteniéndose en equilibrio encima de la pregunta planteada por el científico italiano en 1950 (“¿Dónde están [las formas de vida extraterrestre]? ¿Dónde está todo el mundo?”) sin decantarse por una respuesta.


Al abandonar el OAM es ya noche oscura. Aunque quizás no tantas como antaño, las estrellas me guiñan el ojo desde sus atalayas a miles de millones de años luz mientras les sonrío, intentando no tropezar y darme de bruces contra el suelo. Me pregunto si existe vida más allá de este planeta, pensando en que a Salvador no parece preocuparle sobremanera la cuestión.

Quizás porque, sea cual sea la verdad, no puede ocuparse de ella.

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Información sobre las fotografías astronómicas

Cortesía de Gian Paolo Candini

1 | IC 434 es una nebulosa de emisión visible en la constelación de Orión; gracias a sus características, es posible observar por contraste la famosa Nebulosa Cabeza de Caballo, una nebulosa oscura que se superpone a nuestra línea de visión.

Foto tomada filtrando la luz emitida por los gases que forman la nebulosa, especialmente hidrógeno, oxígeno y azufre; es el resultado de 32 horas de exposición, acumuladas en varias noches.

2 | C/2012 S1 (ISON) fue un cometa descubierto el 21 de septiembre de 2012. Las previsiones más optimistas apuntaban a que había probabilidad de que se convertiera en uno de los más brillante en varias decenas de años, tal vez "el cometa del siglo". El 28 de noviembre de 2013 alcanzó el perihelio pasando a tan solo 1165000 km de la superficie solar, resultando casi totalmente volatilizado. El 2 de diciembre, se anunció la total desintegración del cometa.

La foto fue tomada desde las afueras de Granada el 1 de noviembre poco antes de la madrugada. Es el resultado de un total de 1.5h de exposición y el color verde es debido a la composición de los gases emitidos por el nucleo, cianógeno y carbono biatómico.

3 - En la constelación de Virgo se encuentra una zona muy rica de galaxias. En la foto aparecen la NGC4526 y la NGC4535, también conocida como "la Galaxia perdida". Es una galaxia espiral barrada, que (gracias al estudio de sus cefeidas, realizado con ayuda del Telescopio Espacial Hubble) se sabe se halla a una distancia de 50 millones de años luz de la Vía Láctea, perteneciendo al Cúmulo de Virgo, y siendo una de las mayores galaxias de dicho cúmulo.

La foto es el resultado de 5.2 horas de exposición desde las afueras de Granada.

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